¡Comparte esta noticia!

En un ranking mundial de la expansión de la factura electrónica, México ocuparía la primera posición. En 2015, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) puso en marcha la obligación de emitir CFDI para todos los contribuyentes, lo que desembocó finalmente en una masificación de esta tecnología. Pero ¿con qué objetivo?

Aunque la factura electrónica supone beneficios como el impulso de la innovación, la eliminación del papel en las empresas o el ahorro de costos económicos, el organismo tributario de México optó por esta iniciativa para lograr dos grandes objetivos: simplificar el cumplimiento y, sobre todo, luchar contra la evasión fiscal. Ahora, un informe publicado por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey concluye que la introducción del CFDI sí ha tenido un impacto en la evasión, uno de los principales problemas económicos que arrastraba el país.

¿Cómo combate la factura electrónica las informalidades fiscales?

Antes de comprobar cómo evolucionaron las cifras con la adopción del CFDI, es importante explicar por qué se esperaba una reducción de la evasión con la implementación de la factura electrónica. En este sentido, los expertos entrevistados en el informe señalan que la tecnología dificulta cometer este delito debido a que se genera información de las transacciones en tiempo real, además de incrementarse la probabilidad de que la entidad fiscal descubra al evasor. Conforme aumenta el riesgo de ser descubierto, la probabilidad de evadir impuestos disminuye.

Este comportamiento justifica la razón por la que el SAT trabaja actualmente en una mejora de las auditorías, que empiezan a ser también electrónicas. De hecho, el año pasado ya se realizaron 4000 inspecciones de este tipo y se prevé que vayan aumentando con el paso del tiempo.

Las cifras

Según el estudio del Tecnológico de Monterrey, la obligación de expedir CFDI que entró en vigor en 2015 supuso un crecimiento en el Impuesto Sobre la Renta (ISR) causado del 6,6%  para las personas morales y del 21, 3% para las personas físicas. Este es el gravamen de mayor recaudación para el SAT, de ahí la importancia de evitar el fraude.

Además, otro informe realizado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público junto con la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) afirma que también se observa un comportamiento decreciente en la evasión del Impuesto al Valor Agregado (IVA), el segundo con mayor recaudación. En este caso, la tasa descendió del 31,9% en 2011 al 19,4% en 2015, con la expansión del CFDI.

Recomendaciones para mejorar la factura electrónica

Más allá de los avances que ha generado la masificación del CFDI, el estudio del Tecnológico de Monterrey afirma que todavía es necesario seguir progresando en esta tecnología. Entre otras recomendaciones, asegura que debería considerarse la implementación de un “catálogo de cuentas estandarizado por producto para obtener un mayor nivel de información sobre las operaciones entre comercios”. La puesta en marcha de una medida como esta permitiría, en un futuro, la automatización total de las declaraciones, con lo que disminuirían todavía más los costos operativos de las empresas.

Además, desde la institución universitaria explican que deben tenerse en cuenta las estrategias que se están implantando en otros países, a pesar de que México sea hoy en día una referencia a nivel mundial. Entre esas iniciativas internacionales, destaca el whistle blowing system de Portugal para que el consumidor denuncie fácilmente, y a cambio de una recompensa, a los establecimientos que no le han emitido factura. Otro proyecto reseñable sería el e-factoring que ya mejora la financiación de las pequeñas y medianas empresas en Chile.

Aunque todavía queda mucho camino por recorrer, la factura electrónica sigue evolucionando en México. Prueba de ello son los cambios que han entrado en vigor este 2017, con la llegada de la actualización 3.3 y los nuevos complementos de CFDI.

-> Recorre el camino de la transformación del CFDI con estos recursos.